¿Quieres conocerme? Soy Tuning

En algún momento de la niñez el ser humano se crea la ilusión de tener el vehículo soñado, aquel que las personas puedan reconocer a 3 metros de distancia, al que todos quieren tirarle fotos para enviársela al “pana”, el que no falta en un car show y se lleva uno que otro premio. Además, está ese amigo que no puede abstenerse por preguntarle a su dueño para darle una vuelta o montarse para presumir en sus historias de Instagram.

Si es cierto que las personas aficionadas a los autos definen el tuneo algo “más que un estilo de vida”, puesto que para ellos es un arte que le permite a su dueño plasmar su personalidad sin la necesidad de expresar palabras. El alumno de Odontología pero entusiasta de autos Daniel Álvarez puntualiza que para él el tuneo “es la acción de intercambiar piezas, accesorios, plasmar ideas, pensamientos, innovaciones y cosas que no han sido premeditados en un auto”. Sin embargo, sí es verídico que el verbo tunear, así como sus derivados tuneo y tuneado son términos adecuados para referirse a la personalización de algo, en particular cuando se trata de un vehículo. En inglés, la palabra que se emplea para referirse a la modificación y adaptación de un automóvil al gusto personal es tuning.


Al mismo tiempo, es indudable que nuestro país está lleno del arte de la transformación o tuneo de vehículos y el ejemplo de una persona que fomenta esta destreza es el estudiante de Ingeniería Electromecánica Dariel Rodríguez, quien con la edad de 22 años ha ido convirtiendo la ficción de su vehículo anhelado en una realidad.

El tuning es un recorrido que una vez estás dentro no puedes abandonar, ya que el tiempo que necesitas para completar cualquier proyecto es mucho y nunca sabes cuándo terminará.

Dariel Rodríguez
La mejor marca para transformar un vehículo es la Honda Civic ya que hay un sinnúmero de estilo e ideas que se le puede implementar.  

Un auto tuneado puede resultar muy atractivo a la vista, lo que explica por qué la práctica del tuning es buscada por muchos jóvenes. Los diseños que ofrecen las empresas automovilísticas no son atrevidos, de ahí nace la necesidad de encontrar una alternativa. Su objetivo es que los acabados de su vehículo sean únicos y llamativos, por lo que personalizan y trabajan en cada detalle del coche hasta que se adapta a sus gustos.

Porque yo encuentro que el vehículo de fábrica se ve muy sencillo, muy vacío, entonces siempre me gusta añadirle mi toque personal.

Daniel Álvarez

Esta actividad es bien ponderada y aumenta el precio de los mismos.

Un gran porcentaje de las personas que practican el arte del Tuning en RD descubrieron su pasión por los autos en la niñez.

Las modificaciones pueden ser exteriores (sobre la carrocería) o interiores (que cambian aspectos mecánicos). Dariel Rodríguez afirma que “Lo que me lleva a modificar un carro es la adrenalina de corromper todas las restricciones que traen por causa del fabricante. De igual forma, el deseo de cambiar algún detalle viene por mis genes por así decirlo ya que desde temprana edad observo como mi padre ama arreglarlos “. El resultado de esta operación es un automóvil personalizado, con particularidades que lo hacen único.

Para los amantes del mundo tuning, la actividad de modificar los autos con distintos componentes estéticos, y la fuerte inversión de dinero que realizan, no representa mayor sacrificio. Los valores que gastan en la compra de accesorios son similares a los que un empresario requiere para emprender con un proyecto. Ellos anhelan seguir en lo que se ha convertido en una pasión así el mundo se ponga en contra de que continúen.

Me sentí bastante bien porque fue algo que yo hacía a mi gusto no porque otros me lo dijeron.

Enmanuel Ortega

Cuando se habla de tuning viene a la mente una cantidad infinita de vehículos modificados, algunos con muy buenos accesorios, otro un tanto extravagantes y otros más con atuendos más discretos que incluso pasarían como una modificación directa de fábrica.

No le cambiaría las luces de fábrica de las pantallas como para ponerle bombillos xenón o led y tampoco le modificaría el motor

Daniel Álvarez

La única parte de un vehículo que no modificaría sería el motor porque compraría uno con las especificaciones que satisfagan mis gustos” . Muchas personas rechazan al tuneo cuando el resultado es demasiado exhibicionista o de mal gusto.

Dariel Rodríguez

La esencia de la modificación de un automóvil es un intento de extraer el mayor rendimiento posible o hacer parecer de altas prestaciones el vehículo de base a través de la adición, modificación o sustitución pura y simple de las partes. Enmanuel Ortega, un admirador de los autos tuning expresa que “no buscaría piezas de otros vehículos para la modificación del mío, sino que trataría de utilizar las que trae dicho automóvil de fábrica; es decir, nunca hacer un híbrido de otros carros para que mi auto quede bien”.

Dentro de la gama de modificaciones que más se practican en RD en un auto son las de tipo estético.

Las ruedas, la suspensión, los asientos, el sistema de audio y el motor son algunos de los sectores del vehículo que se pueden tunear. Pero hay ciertos elementos que al incorporarlos a tu auto pueden significar problemas con la ley. El tuning puede hacer que un vehículo ya no pueda circular legalmente por la vía pública debido a los cambios concretados sobre las propiedades de fábrica (en algunos casos el resultado se asemeja demasiado al de los coches de carreras).

Es ilegal correrlo en lugares que no están hechos ni adaptados para practicar el mismo, porque ya cuando tú tienes un carro a cierta velocidad no es lo mismo andar en la calle (con un auto convencional) a un automóvil que debería andar en una pista; se arriesga mucho y se arriesgan vida.

Enmanuel Ortega

Las ferias de automóviles son los mayores eventos de la industria automotriz que atraen a miles de personas de diversos lugares cada año. Código Rojo una de las exhibiciones mas grandes de la región del Cibao, así como Dominican Finest la mejor a nivel nacional se realiza cada dos años en el Puerto De Sans Soucí. Así exponen sus proyectos los tunitas dominicanos.

Siempre se siente bien modificar algo porque uno observa como las personas admiran y aprecian el trabajo que el dueño ha hecho con dicho vehículo.

La afición por el tuning no es algo que se desarrolla de un segundo a otro; detrás de esta hay historias por conocer.

Mi primer tuneo fue a una bicicleta que yo tenía a los 14 años, la pinté, le puse sticker, amorol a las gomas, los pintaba de negro, entre otros. Además, cuando mi mama me llevaba a la escuela yo observaba esos carros bajitos y bonitos”

Daniel Álvarez

La primera vez que personalice un auto fue cuando le reemplace los aros a mi vehículo

Dariel Rodríguez

Mi primera modificación fue a mi bicicleta pues me la regalaron con el estilo de fábrica pero yo la quería con algunos accesorios por lo que le cambié los aros.

Enmanuel Ortega

El arte trasciende vidas.

El misterio de El Azul, un capo discreto

Durante una fiesta Juan José Esparragoza Moreno, conocido como El Azul, se acercó al jefe de una banda de narcotráfico y le pidió hablar unos minutos. “Ya no le jale mucho al dedo”, recomendó, en referencia a la costumbre del sicario de disparar contra sus rivales.

Durante una fiesta Juan José Esparragoza Moreno, conocido como El Azul, se acercó al jefe de una banda de narcotráfico y le pidió hablar unos minutos. “Ya no le jale mucho al dedo”, recomendó, en referencia a la costumbre del sicario de disparar contra sus rivales.

Juan José Esparragoza Moreno

“Los negocios éstos no se llevan con las muertes y se echan a perder”.

La conversación quedó consignada en el expediente del juicio contra el general Francisco Quiroz Hermosillo, acusado de delitos contra la salud y lavado de dinero.

El tono conciliador que tuvo con ese sicario –que luego se convirtió en testigo protegido- es un rasgo de la personalidad de El Azul, uno de los fundadores de lo que hoy se conoce como el Cartel de Sinaloa y a quien se considera un negociador en las batallas entre las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en México.

Policías que lo investigaron, periodistas y académicos coinciden en que el actual mapa del tráfico de drogas en el país no sería posible sin la participación de este personaje, cuya filosofía parece contrastar con la violencia de esta actividad: las balas y el narcotráfico, decía, no se llevan.

Sin embargo, no es posible confirmar si El Azul sigue vivo y en funciones de mediador: el semanario “Río Doce” de Sinaloa publicó, el mes pasado, que Esparragoza Moreno murió por un infarto tras convalecer de un accidente automovilístico.

Desde entonces, la información nunca ha podido ser confirmada oficialmente. La Fiscalía o Procuraduría General de la República (PGR) dice que no tiene detalles suficientes para convalidar los datos del fallecimiento.

Mientras que algunos medios, como el semanario “Proceso”, han publicado que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la DEA por sus siglas en inglés, considera que el capo efectivamente está muerto, y algunas versiones apuntan incluso a que su cuerpo fue incinerado.

El destino de El Azul es un misterio, como su vida.